Mamá, hay un monstruo en mi cabeza
Con este título comienza una novela infantil escrita por Gabriel y Adrián (2019) de la editorial Penguin Random House. (foto)
En ella un niño relata como tiene continuos pensamientos que le sabotean en todo lo que quiere hacer. Y un compañero le dice que esa voz que escucha no es más que el monstruo de su cabeza. ¿Os suena?
Y es que…. EFECTIVAMENTE, niños y adultos tenemos esa voz en nuestra cabeza. Se llaman pensamientos intrusivos y van a atacar a aquello que nos hace daño, aquello que más nos cuesta. Para que sigamos creyendo que no somos capaces de hacerlo.


TE PONGO UN EJEMPLO:
Una persona tímida se acerca a un grupo nuevo. Los pensamientos que le pueden estar invadiendo son:
¿De dónde vienen los pensamientos intrusivos?
Muchos de esos pensamientos habrán nacido de situaciones en la infancia en la que el niño entendió así su realidad. Pero… probablemente no sea la realidad. Su conducta responderá a esa invasión y probablemente responda no diciendo nada, apartándose y al ver que no lo consigue, vuelve a confirmar todas ellas como verdades absolutas. Además de atacarse a sí mismo por haber vuelto a actuar igual.
¿Quién tiene pensamientos intrusivos?
Todos tenemos pensamientos intrusivos, a cada uno le afectarán donde más le duele. Y el primer paso para cambiarlos es reconocerlos.
¿Cómo los detecto?
El libro, que os he presentado antes, propone una manera maravillosa para hacerlo, que recomiendo tanto a pequeños como a mayores, y que en TALAIA hacemos mucho, y es:
Ponerle cara. Mirar cara a cara al monstruo de cada uno, dibujarlo, darle forma, color, conocerle. Y luego ver qué nos dice. Puede parecer infantil, pero al reconocerlo visualmente y ponerle palabras, nuestro cuerpo va a resituar emociones y es probable que nos demos cuenta de cuándo esos pensamientos están activos y podamos empezar a hacerles frente.
Te propongo que cierres los ojos, y dibujes al monstruo que te viene a la cabeza. Ponle nombre. Y luego busca cuáles son las frases que te dice. Te tocará hacer de investigador en tu día a día durante un tiempo. De esta manera irás conociendo y reconociendo, tus propios pensamientos intrusivos.
Darte cuenta de cuáles son y cuándo actúan
es el primer paso para ser consciente de ellos y…
empezar a hacerles frente.
Si reconoces a tu propio monstruo, o al de tu hijo o hija, y sientes que os está frenando más de la cuenta, podemos mirarlo juntos. En Talaia trabajo con adolescentes y adultos en la terapia emocional para ponerle cara y aprender a hacerle frente. Ponte en contacto conmigo y lo vemos.